Nuestro taller de Encuadernación

En nuestro taller de encuadernación se realizan todos los acabados necesarios una vez está impreso el producto.

Existen diferentes tipos de encuadernación  dependiendo de su carácter, a continuación repasamos varios procesos de encuadernación, una tarea que sigue siendo imprescindible incluso en la era de los e-readers.

Folletos Plegados

Para diseñar e imprimir un folleto plegado es importante que valores con antelación el tipo de plegado en papel que vas a utilizar.

Existen diferentes modalidades, cada una con unas características de páginas e impresión diferentes que debes conocer.

Constan de una sola hoja sin plegar, impresa por una o dos caras. Es el tipo de folleto comercial más básico, y suele emplearse para campañas publicitarias o informativas masivas.

Folletos plegados en 2 partes o cuerpos (4 páginas), normalmente plegados por la mitad.

Folletos plegados en 3 partes o cuerpos (6 páginas).

Folletos plegados en 4 partes o cuerpos (8 páginas).

Encuadernación Rústica o ''la rústica''

La encuadernación en rústica (o a la rústica), conocida popularmente como encuadernación de tapa blanda, es un tipo de encuadernación en la que el libro, cosido o encolado, está forrado simplemente con una cubierta de papel o de cartón, generalmente fuerte aunque no necesariamente rígida, y encolada al lomo.

Se hace un taco con las hojas que forman el libro o la revista alzadas en orden, se fresa el lomo, se encola y se pega la cubierta. Es el tipo de encuadernación más barata, si el producto no va a tener una vida útil muy prolongada.

Siguiendo el mismo procedimiento que la rústica fresada, se utiliza otro tipo de cola de mayor densidad y resistencia que sujeta con más firmeza las hojas, consiguiendo una mayor duración de la encuadernación del libro o revista. Este tipo de encuadernación tiene la consistencia de la rústica cosida.

Se cosen los pliegos, uniéndolos entre sí en bloque según la paginación del libro o revista, y se aplica cola caliente para unirlos junto a la portada. Este tipo de encuadernación es el que queda más resistente y ofrece mayor calidad.

Encuadernación Grapa , Espiral y Wire-o

Se utiliza en cuadernillos, algunos periódicos y cómics, revistas, etc. Se agrupan dípticos con el contenido del libro y se grapan en la parte central, normalmente utilizando dos grapas. El grosor de la hoja es importante a la hora de decidirse por este tipo de encuadernación.

Es un método tradicional que consiste en aplicar un plástico o alambre en forma de espiral en uno de los laterales del libro. Con el tiempo se han desarrollado plásticos más resistentes, que permiten que la espiral no se deforme con el uso.

Consiste en la unión de hojas mediante un alambre, que utiliza bucles dobles, es decir, dos lazos de sujeción de hilo de metal o plástico grueso.
Resulta similar a la encuadernación en espiral, aunque la diferencia es que esta utiliza alambre doble, lo que proporciona a la encuadernación más resistencia y un acabado mucho más estético.

Encuadernación tapa dura

En este sistema, las hojas que conforman la tripa del libro se cubren con una tapa de cartón rígido de 2 o 3 mm de grosor. Este cartón suele estar recubierto con un papel o una tela sobre la que se imprime el título y el diseño de la cubierta. Se trata de la forma de encuadernación que mayor apariencia, solidez y resistencia proporciona al libro. También es el sistema más costoso, porque utiliza un mayor número de materiales y el proceso de manipulación implica más etapas y mayor complejidad.

En el caso de las ediciones de lujo, los libros pueden ir forrados en tela o en piel (natural o sintética) y se decoran con grabados, dorados, refuerzos, etc. Las ediciones más económicas suelen utilizar papeles texturizados o papeles impresos para recubrir el cartón de la cubierta.