La resurrección de la imprenta: niños y jóvenes impulsan las ventas de libros en papel

Este tampoco será el año en el que el libro electrónico jubile al impreso. De hecho, quizá esa posibilidad esté ya descartada, teniendo en cuenta los últimos datos de la industria. En Reino Unido, uno de los mercados editoriales más importantes, las ventas de libros electrónicos cayeron un 4% en 2016, mientras que las ventas de libros en papel se incrementaron un 2%, impulsadas curiosamente por los consumidores más jóvenes.
En concreto, se vendieron más de 360 millones de libros en Reino Unido el año pasado, lo que supone un incremento del 2%, mientras que el gasto se elevó un 6%, lo que supone más de 100 millones de libras (114 millones de euros), según el informe anual elaborado por Nielsen y recogido por The Guardian. Las buenas noticias también llegaron a las librerías británicas, que vieron como sus ventas aumentaban un 4%.

Segundo año cayendo

Es el segundo año consecutivo en el que se produce una caída de las ventas de libros electrónicos. En 2015 ese cambio de tendencia vino impulsado por el auge de los libros de colorear para adultos, junto con la publicación de algunos superventas como ‘La chica del tren’. Pero en 2016 el incremento se debe a dos factores distintos: por un lado, el aumento de las ventas de libros de ficción infantil. El 50% de los superventas de ficción se adapta a la versión ebook, pero solo el 4% de los libros infantiles se publican también en formato digital. Además, los jóvenes prefieren el libro impreso frente al digital. “Los jóvenes utilizan los libros en papel para descansar de sus dispositivos digitales y de las redes sociales”, explica Steve Bohme, directir de investigación de Nielsen Book Research. También hay que tener en cuenta la influencia del auge de los libros de cocina saludable, así como el último de Harry Potter (una obra de teatro), cuya adaptación a la versión digital es más complicada.

Nuevos dispositivos de lectura

El estudio deja una última sorpresa: los teléfonos móviles y las tabletas han superado a los ebooks como dispositivos más utilizados para leer en formato digital, como puede ser Kindle. Como conclusión, el estudio prevé que en 2017 las ventas de libros electrónicos seguirán disminuyendo, salvo que se produzca el desarrollo de algún tipo de tecnología disruptiva. Mientras que a los editores de libros impresos tienen un par de años por delante en los que pueden ser optimistas.

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